Historia

Michín, abrió sus puertas en 1974

¿Cuándo inició el jardín?

Michin, abrió sus puertas en 1974. Su fundadora, Olga Cecilia Congote de Garcerant, realizó una obra maravillosa al crear un espacio para niños(as), en el que además de aprender, crecer y divertirse, se dio apoyo a las familias que día a día adquirían mayor responsabilidad laboral.

¿El jardín ha estado siempre en esta sede?

El jardín inició labores en otro sitio diferente a la sede actual, sin embargo el objetivo era establecerlo en un espacio construido especialmente para la atención de los niños(as), en una zona campestre de excelente ubicación al sur de la ciudad, es ahí donde el sueño se vuelve realidad. 46 años de historia y el reconocimiento de los caleños, nos posicionan como una de las mejores opciones en la educación para laprimera infancia. Este proyecto que se fundamenta en la orientación psicopedagógica además de potencializar el desarrollo de habilidades y destrezas para el desarrollo de los niños(as), atiende la educación inicial, ofreciendo un espacio diseñado especialmente por sus hijos y sus familias.

¿Cómo llegan Maria del Pilar y Daniella a ser dueñas del jardín?

Pili y yo, llevábamos trabajando en el jardín 13 años como administradora y coordinadora pedagógica respectivamente. En octubre de 2016, “Los Ángeles” – (como diría Pili) se las ingeniaron para hacer que esto sucediera. Olga Cecilia, ya tenía otros planes en su vida y nos dio la oportunidad para seguirle dando vida a Michín.

Realmente, era un sueño que siempre habíamos tenido y creemos que con nuestra perseverancia y amor que siempre sentimos por Michin, se consolida para continuar en crecimiento continuo.

¿Qué viene ahora?

Durante estos años, hemos visto crecer nuestro sueño más de lo que pudimos imaginar. Como cualquier otro emprendimiento, hemos tenido nuestros triunfos, nuestros aprendizajes, obstáculos, que han sido un escaloncito que nos ha llevado a crecer y crecer… y seguiremos contando.

Durante este tiempo Michin ha crecido como institución, renovando nuestra licencia de funcionamiento con la apertura del nivel de transición, tenemos una sede campestre que se amplió para tener espacios seguros e idóneos para los niños (as) quiénes son parte de nuestra propuesta educativa.

La marca tuvo un cambio y esta renovación impacta y se recuerda en la comunidad educativa y en los padres que les interesa nuestro proyecto pedagógico.

Tenemos vinculado laboralmente personal idóneo y altamente capacitado para atender los niños(as) que son matriculados en el Jardín Infantil; nosotras como socias también hemos encontrado muchas afinidades que nos mantienen unidas y estamos enfocadas en fortalecernos como un Jardín infantil que cree en sus familias, en la evolución de éstas y al mismo tiempo en la necesidad que todos los padres tenemos que sentirnos tranquilos y confiados del lugar donde estamos dejando a nuestros hijos, brindándoles, desde que llegan a conocer nuestro jardín una relación estrecha con nosotras.