Ejes de desarrollo

Socioafectiva y emocional, lenguaje y comunicación, corporal, arte y creatividad, medio ambiente, cognitivo y proyecto transversal en valores.

Socioafectiva y emocional

Este eje de desarrollo es la base de nuestra formación, con este iniciamos el proceso de socialización con los pares, adultos y con el medio que nos rodea, a través de experiencias pedagógicas significativas que favorecen la interacción en el grupo, la participación, la colaboración, tolerancia, aprecio y respeto por sí mismos y por los demás.

Creemos en la construcción de rutinas y hábitos, que le permiten a los niños ser cada vez más independientes y autónomos, al momento de desarrollar sus actividades cotidianas.

Lenguaje y comunicación

Fundamentamos el desarrollo de los procesos comunicativos (orales, gestuales, escritos y de lectura) en 3 aspectos importantes: Construir la intención de la comunicación, fortalecer la expresión clara, adecuada y respetuosa de las propias ideas y pensamientos, así como la práctica y vivencia de escuchar y ser escuchado. Estos se construyen en los espacios pedagógicos que hemos diseñado, para permitir la interacción permanente con los otros, con los objetos y con el medio. El aprendizaje del segundo idioma (inglés), se inicia a partir de los 3 años, momento en el que hay una conciencia mayor de la lengua materna (español) y los procesos cognitivos alcanzados nos permiten acercar a los niños al bilingüismo, por medio de actividades lúdicas que favorecen la adquisición de nuevo vocabulario, comprensión de consignas y desarrollo auditivo.

Corporal

El eje de desarrollo corporal, se fundamenta en nuestro programa “fitness sensorial” el cual consiste en la ejecución de una serie de experiencias de estimulación adecuada para los niños; incluye una educación deportiva, que fortalece la motricidad gruesa y fina. Durante la semana, cada grupo participa 2 veces del programa de fitness sensorial, desarrollado en los diferentes ambientes pedagógicos del jardín, como el gimnasio, piscina propia y zonas verdes, participando de actividades de natación, gimnasia, futbol y juegos dirigidos, que enmarcan el fortalecimiento de las habilidades físicas, sociales y mentales.

Arte y creatividad

Las experiencias artísticas abarcan la expresión dramática, la expresión musical y las artes plásticas y visuales. A través de ellas, nos proponemos introducir a los niños en el conocimiento de nuestra cultura y orígenes, y de esta manera contribuir con el desarrollo de su personalidad, de su individualidad y de sus propios conceptos acerca de la “estética”, lo cual es claramente evidenciado al observar el sentido tan profundo que le dan a sus obras concretas con los diferentes materiales que utilizamos, al igual que identificar el significado de sus formas de interacción con los otros a través del movimiento.

Medio ambiente

En nuestras instalaciones campestres tenemos contacto directo con la naturaleza, a través del cultivo en nuestra huerta y las visitas permanentes a los corrales, donde tenemos gallinas, gallos, patos, conejos, loros y tortugas; al igual que somos el hábitat de otros animales silvestres como ardillas e iguanas que diariamente nos acompañan. Con estos espacios de exploración, fomentamos en los niños experiencias sensoriales, enriquecimiento de sus movimientos, construimos el concepto productivo, el amor, el respeto, la convivencia armónica y el desarrollo de habilidades cognitivas como observar, clasificar, ordenar la información, concentración, entre otras.

Cognitivo

Al conocer a cada uno de nuestros niños, su historia y sus características, proponemos la integración de su desarrollo físico y biológico con el ambiente favorecedor y estimulante que ofrecemos en cada una de nuestras experiencias pedagógicas, por lo tanto, reconocemos la individualidad y respetamos los procesos y ritmo de aprendizaje de cada ser.

En este sentido, partiendo de las construcciones que cada niño hace del mundo, de los objetos y de las relaciones, la maestra como agente educativo diseña ambientes que conllevarán a generar pensamientos cada vez más estructurados en los que se observa el desarrollo mental desde lo numérico, lo científico, las nociones, los conceptos, la resolución de conflictos, entre otras, que una vez interiorizadas podrán ponerse en práctica en los diferentes ambientes o escenarios en los que se desenvuelva. 

Proyecto transversal en valores

Surge de la necesidad encontrada, acerca de cómo fortalecer ese aspecto humano y espiritual en los niños, pero resaltando la importancia del respeto por el otro y por las ideologías que cada familia pueda tener. Concluimos, que independientemente de la religión o creencias que cada uno tiene, lo que todos los padres de familia queremos, es tener unos “buenos hijos, que sean buenas personas y buenos seres humanos”. De esta manera, en todos los grupos del jardín, fortalecemos valores como el amor, el respeto, la tolerancia, la honestidad, la responsabilidad, la solidaridad, la libertad. De igual forma, son bien recibidas las costumbres que las familias tengan en el desarrollo de su cotidianidad, convirtiendo este momento en un espacio de aprendizaje y respeto por las “creencias del otro”.