Espere por favor
Jardín Infantil Michín

Historia

Como nació el Jardín y por qué el nombre de Michín

Hace más de 35 años empezaba a tomar fuerza la importancia del trabajo de la mujer tanto para su realización personal, como para contribuir en el bienestar de la familia. La pregunta que se planteó desde entonces fue: ¿y los hijos? ¿Que pasaría con ellos? Nunca ha sido buena alternativa dejarlos con personas ajenas a sus afectos y las abuelas merecían, como ahora, descanso; podian colaborar eventualmente, pero no era justo dejarlas con la responsabilidad total.

Ante esta preocupación personal y compartida por mis contemporáneas y el conocimiento de la única guardería que existia en cali en esa época, la del Telecom., me surge la idea de la creación de un Preescolar acorde a esta necesidad. Así que después de tener el título de Trabajadora Social ingresé a la Escuela de Consejería Psicológica y enfoqué mis trabajos, investigaciones y prácticas hacia el proceso de desarrollo y aprendizaje sobre la primera infancia.

Después de tener a mi primer bebé, Natalia, empecé a planear en compañía de mi profesora de Trabajo Social, María Mercedes Guerrero Quintero, todo lo concerniente a la fundación de un Jardín Infantil que aceptara durante todo el día a niños y niñas. Teniendo a mi segundo hijo Jaime Andrés 4 meses de nacido, y convirtiéndolo a él y a Natalia en unos de los alumnos fundadores, iniciamos labores el 15 de Marzo de 1974 en una casa del Barrio el Lido, alquilada con este fin. Surge entonces una pregunta muy importante y significativa ¿CÓMO LE PONDREMOS?

Revisamos cuentos infantiles, sus personajes y siendo admiradoras de Rafael Pombo, nos encontramos a Michín. Que niño no es o quiere ser “pateta” = rebelde, omnipotente con gran orgullo al aprender a decir no, con deseos de irse de la casa cuando aparecen los límites, pero si se le presenta la oportunidad de llegar solo hasta la esquina o verse sin sus padres por unos días se llena de temores  y se siente derrotado, requiriendo el amor y el afecto que lo contenga. (“ oh mamita dame palo, pero dame de comer”). Consideramos que era una bella analogía de la niñez y su nombre es sonoro y fácil de pronunciar.

Testimonio de Olga Cecilia Congote de Garcerant.
Fundadora.

En Octubre de 2016 Olga Cecilia, decide ceder su legado a Maria del Pilar Aguirre y Daniella Velasco C, quienes en ese entonces se desempeñaban como administradora y coordinadora del Jardín, desde hace 11 y 9 años respectivamente. Gracias Olga Cecilia, continuamos construyendo este sueño llamado Michin!